Huaquechula

Significa  “lugar del águila”
Huaquechula fue en sus orígenes un asentamiento azteca establecido alrededor de 1200-1500 d.C.
En las afueras de la población, existen vestigios de la fortificación prehispánica, y en la plaza principal se pueden observar algunas piedras labradas. Asimismo, en el convento franciscano de San Martín Huaquechula, se hallan empotradas cuatro esculturas prehispánicas.
Días de muertos es la celebración tradicional de mayor atracción turística, ya que los pobladores elaboran los famosos altares que son muy vistosos y en los cuales existe un sincretismo de elementos prehispánicos y católicos, que se expresan de forma muy particular durante esta celebración.

La muerte

Un tipo de comportamiento universal de la especie humana es la ceremonia a la muerte.
Los cronistas, que llegaron a la Nueva España relataron episodios de la vida cotidiana de la población indígena, incluyendo la concepción de la muerte y los rituales celebrados alrededor de ella, derivado de esto se documenta la existencia de una serie de fechas relacionadas con la celebración de los muertos, una de ellas conocida como Miccailhuitontli, traducida como la Fiesta de los Muertecitos, que se realizaba en honor de los niños fallecidos, había otras fechas especiales en las que se celebraban a aquellos que habían perecido ahogados en el agua, los guerreros muertos en batalla, y las mujeres fallecidas durante el parto.
Las crónicas hacen referencia a que las ofrendas preparadas a los muertos consistían en comida y otros elementos que los acompañaban en su trayecto después de la muerte.
Todas estas costumbres se conservan hasta la fecha, y se concentran en los últimos días del mes de octubre y los primeros días del mes de noviembre.

Entre los pobladores originales de América, el culto a los muertos data de aproximadamente 2000 años a.c. En esta época, era necesario advertir que clase de muerte había tenido la persona para, con ello, prever el destino final del muerto. Por ejemplo, los guerreros serian compañeros del sol, al igual que las mujeres que fallecieran en el parto; los niños serian eternamente alimentados por el árbol nodriza; los muertos por enfermedades híbricas eran privilegiados del dios tlaloc y eran merecedores de un entierro especial, lo mismo que para aquellos difuntos a causa de rayos o los ahogados. Los no elegidos por los dioses eran dirigidos al mictlan, el mundo de los muertos, acompañados de un perro como amigo fiel y guía para el transito del inframundo.

En la actualidad, el pueblo de México distintas maneras de celebrar estas fechas, tal es el caso de Huaquechula, donde las capacidades creativas y gustos artísticos coinciden fraternalmente en el día de muertos, dando origen a as ofrendas monumentales de México.

Ofrendas